Novedades

Por Juan Pablo Ruiz Nicollini

Salta se pintó de amarillo

Juan Manuel Urtubey (PJ), gobernador de la provincia de Salta, señalaba días atrás que el mapa de Argentina se estaba pintando de color amarillo, en relación a cómo Cambiemos – liderada por el PRO del presidente Mauricio Macri- avanzaba sobre el territorio nacional. Los resultados de las elecciones generales en Salta muestran que la pintura salpicó también a la provincia gobernada por el peronismo, en muchos niveles.

En el análisis previo a la elección anticipábamos un cambio respecto de los resultados de las PASO en la competencia por las 3 bancas en disputa para la Cámara de Diputados de la Nación. Allí señalamos que era esperable que Unidad y Renovación – que contaba con el respaldo del gobernador- , Cambiemos País –con el apoyo de la Casa Rosada- y Frente Ciudadano para la Victoria – alineado con el kirchnerismo– obtuvieran una banca cada uno tal como sucedió.

Por otro lado, con un 95% de los votos escrutados, los resultados de Salta confirman que no siempre los resultados de la PASO predicen la general: Martín Grande (Cambiemos País) logró el primer lugar con 31% de los votos (cuando las dos listas en la interna del frente sumaban el 24% en las PASO);  la boleta encabezada por Andrés Zottos -dos veces vice gobernador de Urtubey-,  no pudo retener el 38% que sumó Unidad y Renovación en las PASO y cosechó en este turno el 22.5%, a 1.5 de  Sergio Leavy (Frente Ciudadano para la Victoria), que salió tercero.

Mayor aún fue la sorpresa en la elección provincial. La estrategia del oficialismo municipal (encabezado por el intendente Gustavo Sáenz, quien acompañó a Massa en la boleta presidencial de 2015) en alianza con el nacional, era ambiciosa: lograr una victoria de Un Cambio para Salta para el senado con el objetivo de fortalecer una potencial elección para la intendencia en 2019 y que ello sirviera como apoyo a una eventual candidatura de Sáenz para suceder a Urtubey (que no puede ser reelecto porque cursa su tercer mandato como gobernador).

En base a los resultados de las PASO, si bien definió 6 listas para competir por ese escaño en las generales, el candidato de Urtubey –Adrián Valenzuela (UR)- parecía tener una ventaja sobre el de Un Cambio para Salta – etiqueta que llevó al diputado nacional Durand Cornejo. La posibilidad de éxito de su estrategia parecía haberse acotado; pero lo lograron: Durand Cornejo, cuyo mandato vence el 10 de diciembre, será el futuro senador provincial por la ciudad de Salta, tras revertir las posiciones de las PASO y superar a UR por 34.5% a 28.7%.

Con una oferta mucho más fragmentada en la categoría de diputados provinciales -donde compitieron 16 listas- Un Cambio para Salta, con Bettina Romero (hija del ex gobernador Juan Carlos Romero – PJ) como cabeza de lista, consiguió el 21.5%, a más de 10 puntos de la segunda fuerza.

La provincia atraviesa un tiempo de definiciones. Las estrictamente electorales se definieron ayer y  especifican quienes ocuparan bancas legislativas en los distintos niveles de gobierno de aquí al 2021. Pero los comicios pueden ser leídos desde otra perspectiva, para tratar de responder otros interrogantes: ¿cómo queda el plan presidencial de Urtubey luego de estas derrotas? ¿Qué otros caminos posibles se vislumbran luego de estos resultados? Las tres alternativas son: continuar con sus aspiraciones presidenciales (aunque con estos resultados en el camino enfrentará mayores dificultades). Otra posibilidad podría ser perseguir una candidatura para el Senado de la Nación (dado que Salta renueva sus 3 bancas en 2019, cuando vence su mandato de gobernador). Por último, la posibilidad de un mayor acercamiento al oficialismo nacional.

Si pensamos que su evidente cercanía con el presidente Macri fue un factor que puede explicar una Salta pintada de amarillo, ¿qué mejor alternativa que ponerse esa camiseta?

*Por Juan Pablo Ruiz Nicollini, UTDT. Investigador de Cuadernos Electorales de CIPPEC.