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Elecciones en Corrientes: Escenas de fin de fiesta

Casi 850 mil correntinos fueron llamados a las urnas el domingo para elegir los tres diputados que asumirán con el recambio del Congreso Nacional en diciembre. Solo asistió el 70%: estas elecciones resultaron nada más que el corolario de las citas electorales previas. Este año, los electores le dieron al frente ECO-Cambiemos la intendencia de la capital en junio, la gobernación y la mayoría legislativa provincial hace dos semanas y, ahora, dos de las tres bancas a diputado nacional en juego. La elección de ayer en Corrientes tuvo algo de fin de fiesta de 15 años: la participación fue baja, las velitas se repartieron y se las quedaron los de ECO-Cambiemos, y los peronistas salieron en estampida a buscar taxi para volver a sus casas, cada uno por su lado.

Por el frente oficialista local resultaron electas Mercedes Regidor y Sofía Brambilla. La primera es una histórica segunda línea del radicalismo local. La segunda es una referente del PRO en la provincia. La lista que conforman fue de unidad: no enfrentaron internas en las PASO del 14 de agosto, en donde obtuvieron alrededor de 266.500 votos o 45,4% del apoyo electoral. En esta oportunidad, lograron aumentar en 50 mil el caudal equivalente a 55,3% de todos los votos positivos. En las elecciones de hace cuatro años, el ahora gobernador electo Gustavo Valdés se consagraba como diputado nacional con el 45% de los votos, apenas 3 puntos porcentuales más respecto del Frente para la Victoria, principal referente opositor en ese entonces, por lo que el margen de 30 puntos que se obtuvo en estos comicios fue motivo de celebración.

Detrás quedó el justicialismo, que se presentó en dos frentes separados a diferencia de las elecciones a cargos ejecutivos provinciales del 8 de octubre pasado cuando fue con una fórmula de unidad. En primer lugar, el Frente Juntos Podemos Más, apoyado por el excandidato a gobernador y exintendente de la ciudad de Corrientes Carlos Espínola. Jorge Antonio Romero, el cabeza de lista, obtuvo la banca restante, al conseguir alrededor de 146 mil votos, el 25% del total de positivos. Esto significa 57 mil votos menos que en las PASO de agosto: definitivamente esta agrupación fue la gran perdedora de la jornada, probablemente por el efecto que tuvo sobre la coordinación de la alianza la derrota de Espínola en sus aspiraciones como gobernador dos semanas atrás. La movilización de votantes fue mucho menor: de 10 municipios en los que ganó en agosto, le quedaron 2, y justo los de menor tamaño. Al otro peronismo, afín al movimiento de Sergio Massa a nivel nacional, le fue tan bien como a su líder: quedó en tercer lugar con el 15% del apoyo electoral. Obtuvo, sin embargo, 18 mil votos más que en los comicios de agosto, aunque no sirvió de mucho: se quedó sin banca.

*Por José Florito, Universidad de San Andrés. Investigador de Cuadernos Electorales de CIPPEC.