La oposición venía oliendo la posibilidad cierta de asestarle un golpe electoral al kirchnerismo en los comicios de octubre, de la mano de las recientes sospechas por supuestos casos de corrupción y de una economía con evidentes signos de fatiga.
La oposición venía oliendo la posibilidad cierta de asestarle un golpe electoral al kirchnerismo en los comicios de octubre, de la mano de las recientes sospechas por supuestos casos de corrupción y de una economía con evidentes signos de fatiga.