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Te contamos qué pasó en la elección general de Neuquén

Los datos de posicionamiento ideológico y alineamiento político se basan en una encuesta de percepción. Para conocer su metodología  acceder aquí

Los resultados de la elección general en Neuquén*

La elección a gobernador del domingo 26 de abril  que tuvo lugar la provincia de Neuquén dejó un resultado marcado por una palabra: continuidad. La continuidad en el gobierno del partido provincial más exitoso de la Argentina, el Movimiento Popular Neuquino. Los datos del escrutinio provisorio arrojan un 37,8% para el MPN, un 28,8% para el FPV y un 19,4% para Nuevo Compromiso Neuquino.

El MPN ha ganado todas las elecciones a gobernador de la provincia de Neuquén desde 1963 hasta ahora: su récord electoral en este nivel de gobierno tiene pocos paralelos. Su capacidad de hegemonizar la política neuquina se basa en algunos elementos que se mantienen inmutables en el tiempo: un elemento identitario, uno económico, y uno institucional-organizativo. El elemento identitario tiene que ver con la manera en que el MPN ha logrado fusionar la identidad neuquina con la identidad partidaria, de tal manera que el MPN no se presenta hacia la sociedad como el representante de una fracción (aún una mayoritaria) de los neuquinos sino como el representante de “la neuquinidad” toda, en una puja con caracteres casi épicos contra “el centralismo” de “los porteños” que quieren depredar los recursos neuquinos. Esta autonomía identitaria le ha permitido al MPN relacionarse con los sucesivos gobiernos nacionales desde una posición de fuerza relativa: sus votos en el Senado se negocian vez a vez. El elemento económico tiene que ver con la relativa mayor abundancia de recursos provenientes de la renta petrolera que tiene a su disposición el Poder Ejecutivo Neuquino  en comparación con otras provincias. Estos recursos, por un lado, ayudan a volver sustentable la autonomía relativa del partido con respecto al gobierno central  mencionada anteriormente y, por el otro, son movilizados en los momentos de elecciones. El elemento institucional-organizativo tiene que ver con la alta institucionalización interna del MPN, que es hoy probablemente el partido con la vida interna más establecida del país. El MPN tiene un padrón de afiliados que es equivalente a un cuarto de los electores provinciales, realiza elecciones internas frecuentes, no sólo para los cargos electivos sino para las autoridades partidarias, y tiene una red de militantes y punteros que no ha podido, hasta ahora, ser igualada por ninguno de los otros partidos provinciales. Estos días hemos visto en la provincia el despliegue de una maquinaria electoral provincial capaz de garantizar desde que se abran comités de campaña en cada barrio hasta autos que transportan a los votantes de los barrios a las mesas de votación. Si existe un “partido máquina” que combina activo compromiso de la militancia con logística profesionalizada éste es el MPN; esto permitió la victoria de un joven y relativo desconocido (aunque sin duda es un insider del partido), el ministro de Economía actual, Omar Gutiérrez, que fue a su vez el vencedor de la internas. El MPN ganó esta elección sin necesidad de figuras.

El tema de los recursos utilizados ha sido un punto central de la campaña. Tanto el candidato FPV, Ramón Rioseco como el candidato de Nuevo Compromiso Neuquino, Horacio “Pechi” Quirogahan denunciado repetidamente supuestas prácticas clientelares del MPN. Sin duda, el MPN ha distribuido bienes y recursos en esta elección (como lo hacen en general todos los candidatos que son además gobierno). Ahora bien, la pregunta es si el clientelismo por sí sólo explica esta victoria. Hay un punto que hace tal juicio dudoso. En Neuquén se da una situación que desafía la idea de un férreo control feudal o clientelar: el MPN nunca ha perdido una elección a gobernador, pero sí ha perdido elecciones legislativas nacionales y, más importante aún, partidos opositores gobiernan la mayoría de las ciudades grandes de la provincia. Neuquén, Cutral Có, Zapala, Centenario, y San Martín de los Andes, entre otras, son gobernadas por intendentes opositores y en algunas de ellas el MPN hace varios años que no puede hacer pie; por lo tanto, parecería que los/as votantes tienen un grado de autonomía alto. Lo cual no significa, por supuesto, que los y las votantes no hagan uso del recurso que se les ofrece,aunque queda la duda de hasta qué punto esto en sí garantiza el voto (sin mencionar que los opositores solían criticar a los mismos intendentes opositores de manejos clientelares en sus propias elecciones locales).

Si apuntamos el análisis a los opositores es evidente el dato de que el FPV hizo una muy buena elección e, inversamente, que la alianza de Horacio Quiroga con el PRO no dio los resultados esperados.

A pesar de que el resultado final no fuera compatible con la competencia reñida por el primer lugar que las encuestas y analistas pronosticaban (también el análisis de Cuadernos Electorales) hay que recordar que hace pocos meses el FPV parecía destinado al tercer lugar. El porcentaje logrado por el FPV marca que el peronismo provincial encontró en Ramón Rioseco a un buen complemento. Con Rioseco el FPV puede apostar a construir a más largo plazo, tal vez otorgándole una candidatura al Senado o el Congreso; queda por ver si hay decisión de hacerlo.

A la inversa, Horacio Quiroga no pudo cumplir las expectativas: salió tercero a pesar de que hace un año parecía destinado a ser el principal opositor, y a pesar del apoyo que le brindó Mauricio Macri, quien viajó varias veces a la provincia. En su mal resultado se combinaron probablemente dos factores. El primero fue la nula política de alianzas con intendentes o referentes del interior provincial en una provincia en donde la distribución territorial del voto es clave. El segundo fue un discurso ultra-opositor, urbano y de tinte republicano en una provincia en la que, históricamente, el  mismo ha tenido un bajo techo electoral. Sin embargo, el PRO capturó el gobierno de San Martín de los Andes y se perfila como la opción opositora nacional en la provincia.

Finalmente, si se intentan extrapolar estos resultados hacia la elección nacional que se realizará en octubre habrá que decir que, aunque tal acción debe ser realizada con muchas precauciones, es inevitable asumir que el eventual candidato del FPV obtendría hoy una mayoría importante de los votos. Si se suman al 31% del FPV sólo la mitad del 42% del MPN resulta claro que el FPV comienza la carrera hacia octubre con ventaja en la provincia.

*Por María Esperanza Casullo, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Río Negro. Investigadora invitada de Cuadernos Electorales.

La opinión de la  autora no refleja necesariamente la posición de todos los miembros de CIPPEC.
El escrutinio provisorio se realizó sobre el 96,3% de las mesas aproximadamente. Algunos de estos datos podrían variar en el escrutinio definitivo, aunque difícilmente afecten las tendencias señaladas.